El yoga y el mindfulness no son solo para adultos; son herramientas esenciales para ayudar a los niños a crecer con calma, juego y conciencia. Cuando las emociones (del niño o las tuyas) se desbordan, el silencio puede ser el mejor aliado para escuchar y equilibrar la situación.
Tres herramientas para gestionar el desborde emocional:
- La Cueva del Silencio: Pide a tu hijo que se siente en un rincón tranquilo. La clave es el silencio para que ambos puedan sentir lo que está pasando sin juicio.
- Respiración de la Montaña: Enseña una respiración que sea fácil de visualizar (como la montaña). Esto les da una caja de herramientas para el alma sobre cómo respirar.
- La Intención del Juego: Después de la calma, usa el juego para reconectar con la niña interior. Jugar juntos es una forma de vivir más conscientes y con más luz