Conóceme

Yoga se integra en la vida y eso es lo que pretendo transmitir en mis clases, en mis cursos  y en mis retiros

Hace años decidí cambiar de rumbo. El Yoga fue mi salvavidas
y ahora es mi propósito compartirlo con quien esté abierto a recibir los regalos del Yoga.
 
 Dejé mi carrera en el mundo de la publicidad para formarme en Yoga Restaurativo, buscando rescatarme a mí misma. México fue la tierra donde Desperté. 
Después vinieron las formaciones en Meditación, Mindfulness, Yoga para Niños, y los viajes a la India, donde profundicé en Kundalini, Pranayama y Ayurveda.
India fue Volver a Casa.
 Cada paso ha sido un regreso, un recordatorio.
¿Y qué me ha traido el Yoga?

El Yoga me ha enseñado a querer estar conmigo, a disfrutar del silencio y de mi propia compañía.
 Antes me aburría de estar sola, no sabía cómo entretenerme. Ahora encuentro placer en simplemente estar conmigo misma, respirando, observando, viviendo con calma.

El Yoga me alarga los días.
 No me quita tiempo, me lo regala.
 Después de practicar, todo se ve con más claridad: tengo enfoque, energía y serenidad.

También me ha dado una caja de herramientas para el alma:
 cómo respirar cuando las emociones me desbordan, cómo aceptar lo que no puedo cambiar, cómo comprenderme y comprender a los demás con más amor y menos juicio.

Gracias al Yoga me he alineado con mi propósito.
 Me ha devuelto la ilusión, la motivación y el sentido.
 He reconectado con mi niña interior, con sus ganas de jugar, reír y maravillarse por las cosas simples.

Y, sobre todo, me ha unido a personas maravillosas, almas que resuenan con el mismo deseo de vivir más conscientes y con más luz.

Comunícate o agenda 15 minutos conmigo para saber más de tus necesidades personales.